DOS COLORES QUE FUNCIONAN SIEMPRE
Hay un momento —cada vez más frecuente— en el que las bodas dejan de ser solo verano. Enero, febrero, incluso marzo. Y con ellas, una pregunta que hasta ahora no tenía demasiadas respuestas elegantes: ¿qué se pone una invitada encima del vestido sin arruinar el look?
Hannibal Laguna White responde con dos piezas que no son un complemento, sino parte del estilismo.
En tonos neutros y empolvados —marfil y malva—, ambos diseños apuestan por líneas limpias, solapas amplias y una silueta larga que estiliza sin resultar rígida. Se trata de piezas con estructura, pero con suficiente fluidez como para integrarse con prendas ligeras de invitada: monos, conjuntos de dos piezas o pantalones amplios, una de las siluetas más actuales en looks de ceremonia.

OPCIÓN 1: MALVA

OPCIÓN 2: MARFIL

BIENVENIDOS A LA ERA WHITE.